Valera de Abajo, un pueblo que atrapa.

Belleza, tradición y naturaleza. Valera de Abajo es un pueblo único enclavado en un paraje excepcional.

Cuando hablamos del pueblo de Valera de Abajo debemos de comenzar por si situación. Valera de Abajo es uno de los pueblos que componen el municipio conocido como “Las Valeras”. Valera de Abajo está situado en la provincia de Cuenca, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha al sur de Cuenca Capital.

El municipio conocido por “Las Valeras” está compuestos por dos pueblos, Valeria y Valera de Abajo. Este municipio posee una población de 1.656 habitantes según el estudio del Instituto Nacional de Estadística realizado en 2016. El área completa tiene una extensión de 112´96 km2, lo que supone una densidad de 14´33 habitantes/km2.

Está situado en algunas de las formaciones más occidentales del Sistema Ibérico dentro de un paisaje de gran valor que destaca por la formación de pequeñas alineaciones montañosas separadas entre si por llanos y valles de enorme belleza.

Historia de Valera de Abajo

La historia de Valera de abajo no está muy definida, sabemos por distintos escritos y documentos que alrededor del año 179 antes de Cristo fue conquistada por Tiberio Sempronio Graco, aunque su auténtico fundador fue Valerio Flaco, Pretor de la Celtibería.

No fue hasta alrededor del año 82 antes de Cristo cuando fue bautizado el pueblo, el nombre fue Valera, un nombre latino mencionado por Ptlomeo y por Plinio en algunos de sus escritos.

La famosa Hoz de las Valeras o Paso de las Valeras consiguieron que Valera de Abajo tuviera un valor estratégico muy importante y pieza clave en las defensas de la época.

Todo el enclave se destruyó en  a Guerra cilvil que disputaron Amer-ben-Amrú y Jusyf-el-Fheri. Posteriormente a esta destrucción fue fundada de nuevo por los habitantes que allí quedaron, y años después paso exactamente igual con lo que hoy conocemos como Valera de Arriba, en el mismo lugar donde antiguamente estuvo enclavada Valeria.

Años más tarde Visigodos y romanos vivieron en la zona intentando conquistar las alturas de Valera de Arriba y de Valera de Abajo para así conseguir dominar el paso de sus ejércitos por la hoz e impedir el paso de los ejércitos enermigos.

Algunos siglos después, durante la ocupación musulmana, volvió a ser completamente destruida a causa de las sangrientas guerras de la época.

No fue hasta entre los años 1157 y 1217 cuando el entonces rey, Alfonso VIII, ordenó la reconquista y la repoblación de los terrenos de Valera, en este caso por motivos estratégicos, sobre todo después de la batalla de las Navas de Tolosa en el año 1212 que fue donde el peligro almohade quedó más que manifestado. La hoz de la Valeras impedía el acceso hacia la capital conquense de posibles ataques desde el Sur y desde Levante. Valera de Abajo volvía a la vida mediante un pequeño pueblo militar.

En el año 1182, una vez más “Las Valeras” (Valera de Arriba y Valera de Abajo) había desaparecido. Fue entonces cuando el Papa de Roma Lucio III creó la diócesis de Cuenca. Fue en este momento también cuando ambas aldeas volvían a la vida habitadas por labradores cristianos que cultivaron sus tierras. Pero en esta ocasión el nombre de ambas localidades se cambió por el de Valeria, y olvidaron sus “apellidos” de Valera de abajo y Valera de arriba” y fueron cambiados por de Suso y de Yuso, Valería de Suso fue el nombre dado a Valeria de Arriba y Valeria de Yuso fue el nombre dado a Valera de Abajo.

Hacia 1189 se le concedió por herencia dichas tierras a un monje en la Vega de Valera y llegado el año 1194 el mismo rey que ordeno la repoblación de las tierras por el peligro de las invasiones almohades, Alfonso VIII, quien concedió los distintos beneficios del Portazgo de Valera a la Orden de Santiago por los que se pagaba un impuesto en el paso de ganado por este lugar y el en año 1195 este mismo rey otorgó al Obispo Juan Yáñez las Décimas de Valera.

Valera de Abajo estuvo ligado al Señorío de Albornoz durante varios siglos, en el año 1403 cambió y se asoció a los Mendoza a causa del matrimonio que doña Beatriz de Albornoz contrajo en el mismo pueblo de Valera de Abajo con don Diego de Hurtado de Mendoza, que era el primer señor de Cañete. Durante la mitad del siglo XV paso esta asociación a la familia Alarcón, está familia además de en Valera de Abajo tiene gran predominio en toda la ribera media del río Júcar. Años después la familia Alarcón se partió y se dividió en dos ramas, la primera es la de los Marqueses de Valera y otra que es la de los Marqueses de Valverde.

Diego Fernandez de Alarcón tuvo el privilegio de ser el primer Señor de Valera de Abajo, título que años después se convirtió en primer Marqués de Valera de Abajo. Diego Fernández de Alarcón tiene además otro título, este con menos privilegios pero con una gran importancia a través de los siglos, el de implantar la Fiesta de Moros y Cristianos en el año 1591, debido a los combates que directamente ha sufrido su familia tanto en la guerra de Granada como en distintos conflictos que posteriormente sufrieron con musulmanes y moriscos. Esta fiesta hoy en día sigue celebrándose y está muy cerca de ser declarada de interés turístico regional. Esta fiesta desde sus orígenes tratan de recrear los antiguos combates entre los cristianos y los musulmanes.

El marqués de Valera de Abajo, Diego Fernández de Alarcón, construyó el palacio que pasó a llamarse palacio de los marqueses. Para su decoración y construcción mando traer expertos carpinteros que diseñaron, crearon, confeccionaron y fabricaron puertas y ventanas de este imponente edificio. A cambio del trato recibido el marqués otorgó a todos ellos la posibilidad de quedarse a vivir en Valera de Abajo, muchos de ellos lo hicieron y continuaron con su oficio de carpinteros creando varios talleres y dando a conocer a los habitantes que había entonces en Valera de Abajo este oficio. Se aprovecharon de las grandes cantidades de madera que por la zona se encontraban para desarrollar en oficio de carpintero perfectamente y de la manera más optima en Valera de Abajo, de la serranía de Cuenca se compraban grandes cantidades de pinos que se cortaban en láminas y almacenaban junto a los talleres para que el agua y el sol secase este tipo de madera perfectamente. Por conclusión, desde 1567 Valera de Abajo se convirtió en un pueblo con grandes técnicas artesanales y mejores profesionales artesanos en la fabricación de puertas y ventanas, esto continua hasta la actualidad y podemos afirmar sin riesgo a equivocarnos que estos son los pioneros de la tradición carpintera que hoy en día todavía se tiene en Valera de Abajo.

Gracias a la implantación de estos talleres artesanales de carpintería la importancia de Valera de Abajo fue creciendo paulatinamente, gracias a esta importancia se crearon dos conventos en la localidad, el primero de ellos fue el de “Los Carmelitas de San José”, fundado por la venerable Ana de San Agustín, (famosa por se la compañera permanente de Santa Teresa de Jesús) alrededor del año 1600. El otro de los conventos fue el de “Franciscanos Descalzos”, este convento destacaba por tener una preciosa fachada de corte renacentista.

La Iglesia de Valera de Abajo se constuyó bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, años después fue destruida completamente y en 1960 se constuyó la actual iglesia bajo la misma advocación y nombre. La patrona de Valera de Abajo desde sus inicios recayó en Nuestra Señora del Rosario.

En 1971 Valera de Abajo y Valera de Arriba llevaron a cabo una unificación que fue llevada a su fin con éxito. Hoy en día y aunque sigan ambos pueblos existiendo el municipio es conocido como “Las Valeras”.

¿Cómo llegar a Valera de Abajo?.

Existen un par rutas para llegar a la localidad de Valera de Abajo desde Cuenca capital.

La primera de ellas es por la carretera CM-2100, en este caso la duración del trayecto hasta Valera de Abajo es de unos 38 minutos y la distancia de unos 39,9 kilómetros.

Para llegar a Valera de Abajo por este trayecto debemos, en Cuenca capital, dirigirnos hacia el sureste por la Avenida del Rey Juan Carlos I hasta la salida de la carretera N-320A y tomar la dirección en la rotonda hacia Motilla del Palancar, pasaremos de largo por el polígono industrial “Sepes” y llegamos a una rotonda donde debemos de tomar la primera salida hacia Arcas del Villar por la carretera CM-2100. El municipio de Arcas del Villar de la provincia de Cuenca se encuentra a 2 km. de este punto y a 33 km. de Valera de Abajo.

Seguimos por la carretera hasta el municipio de Tórtola que se encuentra a 18,8 km. de Cuenca capital y a 21,6 de Valera de Abajo.

Seguimos por la carretera CM-2100 hasta Valeria, aquí podríamos disfrutar del yacimiento arqueológico de Valería. Un yacimiento que data de la época romana. Ahora mismo nos encontramos a 34,2 km. de Cuenca capital y a tan sólo 6,8 km.

A partir de aquí durante el trayecto por la carretera conquense CM-2100 podemos disfrutar de la magnífica hoz del Río Gritos. Llamado así este río por el gran eco que existe cerca de su corriente por su paso por este tramo. Tras pasar por este tramo tan bello llegamos a Valera de Abajo, donde la ermita de San Cristóbal nos recibirá.

El otro trayecto es por CM-220, es un trayecto de 49,8 km. es un poco más largo pero tan válido desde Cuenca como el anterior.

La dirección que debemos de tomar para ir a Valera de Abajo es exactamente igual hasta la rotonda donde tomábamos la primera salida hacia Arcas del Villar, en este caso en vez de tomar esta primera salida de la rotonda tomaremos la segunda y continuaremos la carretera hacia Villar del Saz de Arcas que se encuentra a 17,3 km. de la ciudad de Cuenca.

Confiamos nuestro camino con destino a Valera de Abajo continuamos hasta el desvío hacia Olmeda del Rey, una vez allí cogemos la carretera CUV-7124 y la continuamos pasando de largo por el pueblo del desvío (Olmeda del Rey) y llegando a Valeria donde una vez pasado el pueblo en el cruce cogeremos la dirección hacia la izquierda en la carretera CM-2100 donde nos encontraremos al igual que en la propuesta anterior la hoz del río Gritos. Continuamos la carretera hasta llega a Valera de Abajo donde del mismo modo que en el trayecto anterior no recibirá la ermita de San Cristóbal.

Desde Madrid para llegar a Valera de Abajo debemos tomar la autopista A3 hasta la salida 141, donde continuaremos por la carretera CM-2103 las indicaciones hacia el municipio de Cervera del Llano, Olivares del Júcar, pasaremos cerca del Villaverde y Pasaconsol y de Valverde de Júcar. Llegaremos a una rotonda donde tomaremos como destino la carretera CM-2100 unos kilómetros hasta llegar a Valera de Abajo donde podremos entrar o bien por la calle Mentido o bien hasta el cruce donde se encuentra Brico-Valera, la carpintería más importante de la zona, y allí tomar la calle al lado de la ermita de San Cristóbal y llegar al centro del pueblo.

Para llegar a Valera de Abajo desde Valencia debemos seguir la autopista A3 con destino Madrid hasta la salida 212, en esa salida y llegamos a Motilla del Palancar, uno de los pueblos más grandes de la provincia de Cuenca, y seguimos la carretera CM-220 hasta el centro de Motilla del Palancar, una vez allí seguimos la N-III con dirección Tarancón hasta el cruce indicado como Valverde de Júcar por la carretera CM-2100 hasta Olmedilla de Alarcón donde seguiremos hasta un cruce indicado como Barchín del Hoyo por la carretera CUV-7141, pasamos de largo por Barchín del Hoyo con destino a Piqueras del Castillo que también pasamos de largo. Continuamos por la CUV-7141 y llegaremos Valera de Abajo.

¿Qué ver en Valera de Abajo?

EL primer punto de interés de Valera de Abajo es sin ninguna duda las hoces del río Gritos, es una zona de espectaculares paisajes y formas rocosas antojo de la naturaleza. Sinuosos meandros del río Gritos en un recorrido de casi 7 kilómetros. En este recorrido podremos disfrutar de la presencia de aves rapaces de bella factura como son el halcón peregrino, el alimoche que también es conocido como abasto, guirre o buitre egipcio. También podremos disfrutar de dos de las aves rapaces más emblemáticas, la primera de ellas el águila perdiera, una de las grandes águilas del mundo animal. El ave es el majestuoso buho real, un ave rapaz de gran tamaño. Recomendamos la senda SL-CU 03 que tras ser atravesada finaliza en el yacimiento arqueológico de Valeria.

Fuera de Valera de Abajo pero a poca distancia recomendamos visitar el parque Arqueológico de Valeria. Uno de lo más importantes de la provincia de Cuenca y de la península ibérica. Dentro de este yacimiento podemos admirar su fantástico foro, uno de los más completos que se conservan en toda España, además se pueden visitar algunos edificios que se han encontrado dentro de este yacimiento como es la Basílica o la Domus pública, no debes visitar este yacimiento cercano a Valera de Abajo sin ver el edificio más emblemático de todo el parque, el Ninfeo.

Muy cerca del foro romano del yacimiento arqueológico existen otros resto que puedes visitarse. Muy destacable es la visita a la antigua muralla medieval y la ermita de Santa Catalina donde además podremos dar un paseo por su antigua necrópolis.

El Ayuntamiento de Valera de Abajo es un edificio completamente nuevo y no de hace demasiados años. Está situado en el solar donde estaba antiguamente situado el convento de las Carmelitas del mismo pueblo de Valera de Abajo. Aun podemos apreciar que se salvaron algunas columnas que son las que forman parte del patio situado a la entrada del mismo ayuntamiento de Valera de Abajo, justo al lado de lo que antiguamente era la capilla y separado tan sólo por lo que un día se convertirá en el museo del Carpintero “Marqueses de Valera de Abajo”.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción está construida hacia el año 1960. Se encuentra en un solar que albergaba la iglesia original que se cree que procedía del siglo XV. Esta iglesia se construyó sobre las ruinas de la que le precedía.

En Valera de Abajo existe una plaza llamada Plaza de Ronda, esta plaza estaba situada la casa palacio de los señores de Villarejo de la Peñuela, cuyo último dueño fue el Duque del Infantado. Hoy en día, las fachadas de las Casas del Rey en la misma plaza proceden de esta casa palacio y la fachada principal fue colocada en la ampliación del Museo de Arte Abstracto de la capital conquense.

Fiestas populares de Valera de Abajo

Hay dos fiestas importantes en Valera de Abajo, las primeras son el 17 de enero, son las “Fiestas del Niño” que se celebran en honor a la imagen del mismo nombre. Estas fiestas se celebran siempre el sábado anterior al tercer domingo del mes de enero y se basa el una guerra entre moros y cristianos a base de versos, distintos juegos con las banderas y disparos de pólvora con arcabuces. Las otras fiestas de Valera de Abajo son el 3 de octubre y están dedicadas a la “Virgén del Rosario”, comienzan el primer viernes del mes de octubre y la fiesta está compuesta por la actuación de distintos grupos musicales, revistas de variedades, corridas y otros espectáculos taurinos.

FIESTAS DEL SANTO NIÑO DE VALERA DE ABAJO

Estas fiestas de Valera de Abajo fueron implantadas en el siglo XVI por el primer señor de Valera don Diego Fernández de Alarcón, más exactamente alrededor del año 1591. Está orientada a recrear los combates que siglos atrás mantuvieron musulmanes y cristianos.

Los primeros datos de las fiestas del “Santo Niño” de Valera de Abajo son de 1872 en las que la documentación existente nos cuentan la reorganización que en los reglamentos de las compañías de moros y de cristianos existían bajo el lema “Dulce nombre de Jesús”. Según estos datos la compañía de cristianos y la compañía de moros fueron constituidas en 1872 y cuentan ambas compañías con un registro de hermanos.

Un dato curioso en que las andas del “Dulce nombre de Jesús” fueron traídas de un origen desconocido y sol las mismas andas que se usan para la patrona “La Virgen del Rosario”.

Si hay que ubicar estas fiestas en el calendario, podemos decir que son el tercer domingo de enero, aunque realmente comienzan en día anterior con las tradicionales “vísperas”. Estas “vísperas” se trata de la bajada del ejército moro a por la izquierda y del ejército cristiano por la derecha encabezados por “la pita y el tambor” con una felicidad plena en cada uno de los ejércitos y completando esa bajada con cantos y bailes. Aunque para esos cantos y bailes debemos destacar un detalle, suele llegar este canto y este baile después de los primeros “reos” de vino.

La selección de esta fecha para las fiesta se debe al carácter religioso de la fiesta del Santo Niño, en el calendario durante las fechas seleccionadas tradicionalmente se celebraba la fiesta del Santo Niño y se deicidio añadir hace siglos la de moros y cristianos. Desde que se comenzó a celebrar solamente se ha interrumpido durante cuatro años, desde 1936 hasta 1940, el motivo fue la guerra civil española. La fiesta del Santo Niño, unido a la fiesta de moros y cristianos se han enriquecido mutuamente durante años, es por ello que se decidió que el patrón de Valera de Abajo debía ser el Santo Niño.

Los atuendos del ejército moro y del ejército cristiano no han variado durante años, los trajes, elaboradas normalmente de forma artesana por las mujeres del municipio se heredan durante generaciones, por lo que son usados durante tiempos ancestrales. Los atuendos del ejército cristiano son pantalón negro, camisa blanca y jersey negro, llevan una capa castellana de color negro también y un sombrero castellano que en el lado izquierdo tiene un ramillete que lo adorna. EL ejército moro tienen un atuendo mucho más llamativo tanto en colores como en ostentación, está formado por un pantalón bombacho de color rojo, medias de color blanco, camisa de color azul y un chaleco que está adornado con multitud de lentejuelas. Tres detalles de su indumentaria llaman especialmente la atención, la primera es la presencia en la camisa de color azul de un corazón bordado, la segunda es la presencia también como en el ejército cristiano de la presencia de una capa, pero en este caso es una capa muy vistosa de color rojo, y por último la última característica, y seguramente la más identificativa de todas es la presencia de un turbante en la cabeza de color rojo con adornado con multitud de elementos.

El motivo de las diferencias en cuanto a ostentación en el traje del ejército cristiano y en el traje del ejército moro de las fiestas de Santo Niño de Valera de Abajo se desde tiempo ancestral el pueblo “moro” era considerado una sociedad muy rica tanto en oro como en piedras preciosas, estaban siempre presumiendo de su riqueza con grandes ostentaciones. De ahí viene lo llamativo de sus trajes. Por otro lado el traje del ejército cristiano refleja perteneces a una clase social más sobria y con menos riqueza, por lo que la ostentación de sus ropajes es muchísimo menor.

Otro dato de las fiestas de moros y cristianos es que las mujeres no pueden participar por tradición en estas fiestas, aunque no es del todo cierto pues sin ellas las fiestas más populares de Valera de Abajo no podrían celebrarse, las mujeres se encargan de crear y preparar los trajes de forma totalmente artesanal, preparar las casas, organizar y tener todo preparado también para los tradicionales “reos”,… Los “reos” son juramentos en los que se jura dar buen vino y buena colación o “puñao” (mezcla de garbanzos, cañadones y caramelos) en las casas de todos aquellos “soldados”  que lo deseen.

Las filas están compuestas por capitán, teniente abanderado y sargento los cuales están encargados de que todo lo establecido en las fiestas de cada año se cumpla. Actualmente el bando cristiano cuenta con más miembros de los esperados y más también que el bando moro por lo que se ha añadido otro cargo más.

Las funciones de cada uno de los cargos de la fiesta de moros y cristianos de Valera de Abajo son distintas, en el caso del capitán este se encarga de dirigir a las filas llevando el bastón de mando y la banda, es también el que se encarga de administrar los bienes de la compañía y decidir sobre los gastos de la misma. Guarda y actualiza el libro de registro y de preservar y proteger la “maleta” donde se guardan la bandera, los antiguos sables, bandas, bastiones y otros tantos artículos relacionados con las fiestas.

El teniente abanderado es el responsable y encargado de la bandera, siendo también sus labores ser el personaje que se encargado de entregar y recoger la bandera cuando la van correr.

El sargento es conocido también como “el pincho”, el motivo es que portador de dicho símbolo que está creado en base a un bastón bastante alto que es vestido de cintas de colores y que termina su decoración con un pompón también de color. Es tradición que en las cintas se borden las iniciales de todos y de cada uno de los que a lo largo de la tradición y siempre de manera voluntaria han sido “pinchos” para que puedan quedar siempre en el recuerdo.

Hay que destacar también el cargo del general y el del general de dichos. El general, presente tanto en el ejercito cristiano como en el moro, va ataviado en todo momento de una banda que le cruza el pecho, en el caso cristiano la banda tiene los colores de la bandera de España y en el caso moro la banda es de color rojo. El general tanto del ejército moro como el del ejército cristiano de las fiestas del Santo Niño de Valera de Abajo son los máximos responsables a la hora de formar filas, por lo que es responsable completamente de ellas. Además es el responsable completo en la guerra de dichos que se realiza en domingo. Su cargo rota de un año a otro y es seleccionado por el capitán entrante de cada uno de los bandos.

Otros cargos de importancia son “El cabo”, que es otro de los mandos en cada uno de los ejércitos de las fiestas de moros y cristianos del “Santo Niño” de Valera de Abajo, su poder y sus obligaciones se encargan de asegurarse que en las filas existe un orden correcto de soldados, pudiendo sancionar de forma económica a todo aquel que no cumpla las normas o no se encuentre en las condiciones optimas. “Los mayordomos” son aquellos miembros de cada uno de los ejércitos que años anteriores han “cumplido”, su labor es la de tener en perfectas condiciones la iglesia durante todo el año y de que tanto el Santo Niño como los ropajes con los que ellos mismo lo visten estén en perfectas condiciones de limpieza y planchado, y curiosamente el cargo se llaman “los mayordomos” cuando realmente esta labor recae sobre las mujeres, por lo que deberían llamarse “las mayordomas”.

Hay una parte de las fiesta imprescindible por su tradición durante años, son los encargados de amenizar musicalmente los momentos más importantes de la fiesta del Santo Niño de Valera de Abajo, se trata de “la pita y el tambor”, se encargar de abrir filas marcando el paso que cada uno de los ejércitos llevan… son además los que tienen el privilegio de cerrar las fiestas todos los años.

FIESTAS EN HONOR A LA VIRGEN DEL ROSARIO DE VALERA DE ABAJO

Estas otras fiestas de Valera de Abajo son también muy populares, aunque desde luego no cuentan con la misma que las fiestas de Santo Niño. Se tratan de unas fiestas mucho más tradicionales ya que sus actos son la coronación de reina y damas, la tradicional misa y procesión, corridas y otros espectáculos taurinos, verbenas musicales,… Se celebran el primer fin de semana de octubre desde tiempos ancestrales.

 

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